lunes, 22 de octubre de 2012
La Justicia de la Aritmética electoral en la Comunidad Autónoma Vasca
Posiblemente los grandes números de los resultado electorales vascos ya se encuentran grabados en nuestra memoria, 27-21-16-10-1 para las formaciones PNV-EHB-PSE-PP-UPYD, sin embargo estos grandes números enmascaran e invisibilizan proezas, éxitos y fracasos de otros colectivos ciudadanos, más pequeños pero no menos importantes, y también dan por legales, ya que lo son, desmesuras y desigualdades manifiestas en el valor del voto.
Una vez descontado el colectivo “no votador”, veremos que sucede con los que sí votan.
Es cierto que la expresión “un ciudadano vasco igual a un voto vasco” es verdad, pero también es verdad que en Álava-Araba un escaño cuesta 4 veces menos que en Bizkaia o dos veces menos que en Guipuzkoa. Por lo tanto un 1 alavés = 4 vizcainos (en términos electorales, naturalmente).
Sin embargo, aunque las leyes electorales presentan esta monstruosidad, la aritmética electoral, añade una involuntaria buena cantidad de igualdad, produciendo unos resultados a nivel comunitario bastante cercanos al producido por una ley de reparto proporcional: 26-19-14-9-1 respecto de la misma alineación de formaciones políticas del primer párrafo. Los perjudicados son las formaciones pequeñas, que en conjunto no aparecen en la combinación ganadora y pierden 6 escaños entre todas.
Si aplicamos la regla de reparto D´Hondt considerando a la comunidad como una única circunscripción electoral, la combinación ganadora queda también muy parecida 28-20-16-9-1, hay que añadir a IU-LV que también gana un representante. En resumen y para facilitar la comparación las combinaciones ganadoras según los tres criterios son
Resultados reales 27 – 21 – 16 – 10 – 1 - 0
Resultados proporcionales 26 – 19 – 14 – 9 – 1 - 0
Resultados circunscripción única 28 – 20 – 16 – 9 – 1 – 1
Afortunadamente la aritmética arregla lo que las leyes rompen.
La justicia de la aritmética se ha manifestado también con los resultados de UPyD. La desigualdad electoral que la ha beneficiado al obtener un escaño por Álava, no ha hecho más que aplicar la justicia aritmética, ya que tomando a la comunidad autónoma vasca como circunscripción única con aplicación de D´Hondt o con reparto proporcional al número total de votos, UPyD obtiene 1 escaño en ambos casos.
Pero la justicia de la aritmética, por fortuna para UPyD se detiene en su escaño, y no hace justicia con el resto de formaciones pequeñas. IU-LB, EQUO, EB-AZ y otros todavía más pequeños pierden hasta 6 escaños a favor de los partidos grandes y en contra de la misma democracia. El esfuerzo, el trabajo, la dedicación, de todas las personas que con sus solas manos consiguen estos resultados, despreciados olímpicamente por el Legislador, es seguramente inconmensurable y únicamente personal, ya que todos sabemos que el resto de los recursos de los pequeños partidos fluctúan entre nada y casi nada.
Señor Legislador, el sistema necesita de múltiples ajustes, pero el más perentorio hay que aplicarlo en la modificación de la ley electoral que permite estas desigualdades y que se encuentra en el origen de la desafección de la ciudadanía respecto de las elecciones. Contra más tarde en actuar, mayor será el mal causado, incluso puede llegar a ser irreparable.
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