Con la Ley electoral en una mano y la Constitución en la otra, hay que felicitar al Partido Popular por sus resultados.
Pero que hubiera sucedido si la Ley electoral y nuestra Constitución fueran algo diferentes, en el sentido de ser más igualitarias, más justas y menos inmorales. No lo sabemos, con unas leyes diferentes, estoy convencido que los resultados hubieran sido diferentes a los obtenidos por los diferentes partidos. Lo que sí se puede hacer en el papel, es aplicar a los resultados electorales, unas reglas de juego diferentes.
Supongamos que la Constitución fijara una circunscripción electoral diferente a la actual, si fuera más pequeña que la actual Provincia, por ejemplo el Partido Judicial, el bipartidismo actual se convertiría en monopartidismo, y nos veríamos abocados a ser gobernados “democráticamente” por un partido único. Se me ponen “los bellos de punta” solo de imaginarlo.
En el caso de que la circunscripción provincial fuera sustituida por la nacional, el sistema de reparto se convertiría en un sistema de reparto más proporcional, y por lo tanto, cada partido obtendría el número de diputados de manera más justa e igualitaria.
También se podría contemplar la posibilidad de que la circunscripción electoral fuera la Comunidad Autónoma, más grande por tanto que la provincia, pero más pequeña que el Estado. Casos singulares resultarían las comunidades uniprovinciales, Murcia, Rioja, etc., que deberían de tener un tratamiento diferente para ganar en igualdad y justicia, y que pasaría por su integración en una Comunidad aledaña más grande.
Tomando los siempre fríos números, en el caso de optar por la circunscripción nacional, cada congresista necesitaría de 70.259 votos. En este caso el Partido Popular hubiera convertido su magnífico resultado en un resultado penoso, pero proporcional y justo, llevaría al Congreso a 154 diputados. El Partido Socialista llevaría al Congreso 99 diputados. Y a su vez quedarían a repartir 97 escaños.
Unión Progreso y Democracia en este supuesto justo e igualitario obtendría 16 escaños, Izquierda Unida 24 escaños, Convergencia y Unión 14 escaños, y la hederá de batasuna Amaiur, 5 escaños. A mí estos números me suenan a música celestial.
Si la demarcación fuera más pequeña que la provincial, como el Partido judicial, y obviando las grandes diferencias en la población, extensión y número de Partidos judiciales por provincia, habría que empezar aumentando el número de escaños hasta los 410 para poder adjudicar a cada Partido judicial un escaño. En cada circunscripción sólo habría 1 escaño y solo podría ser adjudicado al más votado. El resultado sería la preponderancia de un único partido, con todas sus magníficas desventajas.
Que enseñanza se puede extraer de lo hasta aquí escrito, pues que el camino hacia mayor democracia, igualdad y justicia pasa por las circunscripciones grandes, muy grandes o únicas.
Para el caso andaluz, el resultado obtenido en estas elecciones nos habla en el mismo idioma de desigualdad e injusticia en la representación obtenida por los partidos.
Si la circunscripción en lugar de ser provincial fuera autonómica, el Partido Popular en lugar de 33 parlamentarios hubiera obtenido 28, el Partido Socialista en lugar de 25 hubiera obtenido 23, Izquierda Unida en lugar de 2 hubiera obtenido 5, Unión Progreso y Democracia que no ha obtenido ninguno hubiera obtenido 3 e incluso el Partido Andalucista hubiera conseguido 1 escaño.
Creo que queda suficientemente demostrado que la mayoría del Partido Popular se ha producido mediante una perversión injusta y profundamente desigual, el PP no tendría mediante una circunscripción única a nivel nacional, la mayoría absoluta, y tampoco el territorio andaluz se pintaría de azul.
En el siguiente cuadro me he permitido cuantificar la perversión que nuestro sistema electoral introduce en las elecciones generales en el ámbito andaluz. Esta perversión se aminora en las Comunidades uniprovinciales y se manifiesta con toda su crudeza en Ceuta y Melilla que solo disponen de 1 escaño cada una.
| ANDALUCÍA | VOTOS | ESCAÑOS CIRCUNS. PROVINCIAL | ESCAÑOS CIRCUNS. AUTONÓMICA | DIF. | (DIF)2 |
| PP | 1.982.091 | 33 | 28 | -5 | 25 |
| PSOE | 1.590.844 | 25 | 23 | -2 | 4 |
| IULV-CA | 359.521 | 2 | 5 | 3 | 9 |
| UPyD | 207.517 | 0 | 3 | 3 | 9 |
| PA | 76.852 | 0 | 1 | 1 | 1 |
| EQU | 35.504 | 0 | 0 | 0 | 0 |
| SUBTOTAL CON REPRESENTACIÓN | 4.252.329 | 60 | 60 | 0 | 48 |
| PERVERSIÓN ELECTORAL | | | | | 6,9 |
El cálculo se realiza restando el resultado obtenido con circunscripciones electorales provinciales al resultado obtenido en el supuesto de circunscripción autonómica. Como la suma de estas diferencias es cero, elevo al cuadrado cada diferencia, y por último cálculo la raíz cuadrada de la sumatoria de diferencias. El número no tiene dimensión, solo magnitud, aunque es muy similar al número de escaños pervertidos, es decir adjudicados en virtud de la desigualdad de la ley. A mayor dimensión del número mayor perversión.
Para la totalidad del Estado, la perversión alcanza la dimensión 36,8.
En conclusión, la Ley fabrica las mayorías a su mejor conveniencia, y su conveniencia actual es la de evitar que los partidos pequeños tengan representación y promocionar con descaro el bipartidismo, que por cierto ya sabemos a dónde nos ha traído, aunque tenga que utilizar un sistema injusto, desigual y por tanto inmoral.
No hay comentarios:
Publicar un comentario